Denied Status

Live performance.
JACK, New York, US. 2023. 28′

Presented as part of Radical Arts Festival.

To be alive we need a system that supports our survival. This action symbolizes the misuse of institutional powers and the need to protect our basic rights. To be denied is to be in a state of isolation. How can we be alive if our freedom is denied?; How can we be alive if our status is denied?; How can we be alive if our body is denied?; How can we be alive if our humanity is denied? Institutional powers penetrate the lives of people through abuse of control and leave them with no jurisdiction over their own persona.This performance aims to show an effort to claim back denials that we carry on our skin.

I enter the space dressed in a white shirt and black pants, like an average worker. In the space there is a table with medical tools, needles, catheters, alcohol, anesthesia, cotton and disposable gloves. An audio is played with first-person stories about the trauma, the recovery of the same, the dysphoria that I carry on my body and the South American diaspora experience. The audio fluctuates from Spanish to English. I unbutton my shirt and place anesthesia in 4 areas of my body, two in the chest and two in the abdomen. I insert two catheters on my chest, and two on my abdomen. I hang a red flag with the word «denied» on the catheters that were inserted on my abdomen. I display four red flags with the words “freedom”status” “body” and “human” and lay them out on the floor for the audience. I stay in the space for a few minutes in stillness. I invite the public and ask them to help me by choosing the flags that they want to place on my body. These flags contain freedoms that were denied to myself and others. One by one, all the red flags get hanged on the catheters on my chest by a person from the audience. Four phrases were created and carried by my skin: «freedom denied», «body denied», «human denied» and «status denied». All of which are messages that I carry in the flesh as a result of institutional oppression. As I stand alone carrying the last phrase on my skin, the audio ends. One by one, I remove the catheters until none remain, the flags fall and I leave the space.


Para mantenernos vivos necesitamos un sistema que apoye nuestra supervivencia. Esta performance simboliza el abuso de poderes institucionales y la necesidad de proteger nuestros derechos básicos. Ser negado es estar en un estado de aislamiento. ¿Cómo podemos estar vivos si nos niegan la libertad?; ¿Cómo podemos estar vivos si nos niegan nuestro estatus?; ¿Cómo podemos estar vivos si nuestro cuerpo es negado?; ¿Cómo podemos estar vivos si se nos niega nuestra humanidad? Los poderes institucionales penetran en la vida de las personas a través del abuso de control y las dejan sin jurisdicción sobre su propia persona. Esta performance pretende mostrar un esfuerzo por reivindicar negaciones que llevamos en la piel.

Entro al espacio vestida con camisa blanca y pantalón negro, como un trabajador promedio. En el espacio hay una mesa con instrumental médico, agujas, catéteres, alcohol, anestesia, algodón y guantes desechables. Se reproduce un audio con historias en primera persona sobre el trauma que cargo, la recuperación del mismo, la disforia que llevo en el cuerpo y la experiencia de la diáspora sudamericana. El audio fluctúa del español al inglés. Me desabrocho la camisa y coloco anestesia en 4 zonas de mi cuerpo, dos en el pecho y dos en el abdomen. Inserto dos catéteres en mi pecho y dos en mi abdomen. Cuelgo una bandera roja con la palabra «negado» en los catéteres que me insertaron en el abdomen. Muestro cuatro banderas rojas con las palabras “libertad”, “estatus”, “cuerpo” y “humano” y las coloco en el suelo para la audiencia. Permanezco en el espacio durante unos minutos en quietud. Invito al público y les pido que me ayuden eligiendo las banderas que quieren colocar en mi cuerpo. Estas banderas contienen libertades que me fueron negadas a mí y a otros. Una por una, una persona del público cuelga todas las banderas rojas en los catéteres de mi pecho. Cuatro frases fueron creadas y llevadas por mi piel: «libertad negada», «cuerpo negado», «humano negado» y «estatus negado». Todos ellos mensajes que llevo en carne y hueso como resultado de la opresión institucional. Mientras me quedo solo llevando la última frase en mi piel, el audio termina. Uno a uno, voy quitando los catéteres hasta que no queda ninguno, caen las banderas y salgo del espacio.