Supervivencia

Supervivencia
CEC. Centro de Expresiones Contemporáneas, Rosario, Argentina, 2018
Curaduría Mariana Rodríguez Iglesias
Coordinación Roberto Echen

Una mina en un territorio hostil
Supervivencia es una máquina de guerra. Como el caballo de Troya, funciona en base a la estrategia del rodeo: busca sorprender antes que evidenciar. Atrapa al espectador a través de los aspectos formales más familiares, los mismos que al poco tiempo de su contemplación comienzan a volverse inquietos, extraños. Veamos de qué se trata: cuerpos que entrenan -algo habitual, del mundo del deporte- pero sin un objetivo claro y por más tiempo del habitual -aquí lo incómodo; una mujer, la artista, marchando solemnemente en medio de otras personas que gritan y levantan banderas con consignas feministas -otra vez, una imagen conocida- y sin embargo, la vemos a ella sostener una tela negra con una frase que supone a priori más dudas que respuestas -intuir que cualquier respuesta será siempre provisoria es perturbador; completa el sistema una serie de objetos de ominosa formalidad, estructuras de las que se podría desprender su uso -si seguimos la lógica conocida- aunque ni bien son activados por deportistas/performers emerge lo absurdo, lo opaco, la noción de que en ese accionar debe haber algo más que una simple idea de entrenamiento.

Toda obra importante es, en el momento de su producción, como aquel regalo/trampa que los griegos dejaron en la playa de sus enemigos mientras ellos dormían muy confiados. «Toda obra con una nueva forma, funciona como una máquina de guerra, pues su intención y su objetivo son destruir las viejas formas y las reglas convencionales. Una obra así se produce siempre en un territorio hostil». Es Monique Witting quien expresa esto para reflexionar acerca del poder que tiene la literatura cuando es revolucionaria en sus formas, antes que en sus contenidos. A Witting siempre le importó -y mucho- el poder que las palabras tienen para evidenciar formas de dominación y, por lo tanto, ser elementos de cambio. Porque lo que pasa con el caballo, que más temprano que tarde los troyanos dejan entrar a sus murallas pues habían interpretado que se trataba de un regalo (y no de algo extraño), es que «finalmente, es adoptado, y entonces funciona como una mina. Crecerá  y hará estallar la tierra en la que fue plantado».

¿Que se espera de tu cuerpo, lo sabes? ¿Qué dicen las posturas físicas de los que te rodean día a día?  ¿Qué pasa cuando no está claro lo que un cuerpo está haciendo?¿te preguntaste alguna vez por tu capacidad para interpretar los gestos corporales de tus interlocutores? ¿O cuantas cosas estas diciendo, sin hablar, simplemente con lo que tu cuerpo hace sin que lo notes? ¿Que cosas de las corporalidades ajenas ponen en crisis tu humanidad?

Para esta exposición en el CEC, Natacha Voliakovsy, diseñó una elaborada máquina de guerra, un sistema en el que el registro, el objeto y la performance aparecen como excusas de aproximación para hacerle mirar al espectador en dirección a ese territorio hostil. Un territorio que es, en términos generales, la codificación de los cuerpos y la reglamentación de su accionar; y, en lo particular, la constante lucha de las mujeres por la supervivencia de sus identidades autodeterminadas, libres y soberanas, antes que reguladas, condicionadas y dependientes. Pero sobre todo, esta tierra adversa es para Voliakovsky, desde los comienzos de su carrera como artista, el cuerpo. Su propio cuerpo. Y aquello que busca, no ya destruir -como señalaba Witting en 1984- sino poner en entredicho e interrumpir son esa serie de convenciones: alcances y límites esperados en la sociabilidad de los cuerpos. Con la performance, en el profundo estado de presencia que Voliakovsky consigue a través de su método, se logra abrir un espacio-tiempo fuera del cotidiano que nos permite a los espectadores reflexionar sobre nuestras propias prácticas físicas. En el estado de presencia, que es presente puro, lo automático deja de ser natural para comenzar a evidenciar su convencionalidad.

Mariana Rodriguez Iglesias.