Repair until deformation
Solo exhibition at Corvus Blanc Gallery
Curatorial text by Gema Melgar.
Madrid, Spain. 2026.
Fragment:
[…] In her new series, Repair Until Deformation, the focus shifts beyond this immediate
corporeality toward a group of works that explore processes of repair. Within this context, the concept of
a “second skin” becomes central, understood both as a sensitive extension of the body and as a living
archive where each scar and mark not only refers to a past experience but also operates as a dynamic
force driving the need for reconstitution. In this sense, Voliakovsky conceives repair not as a return to
an original state of integrity, but as a critical practice of transformation and persistence.
The artist proposes a reading of the history of bodies through the inscriptions carried by the skin,
paying particular attention to reproductive bodies as sites shaped by logics of violence and
extractivism, while not limiting her analysis to them alone. In this framework, she presents two works
made from fragments of leather discarded by the fur industry. Two surgical steel structures firmly
stretch these remnants, stripped of their original form, where traces of past trauma overlap and
reactivate one another. These appear as exhausted bodies from which, even after having been
completely emptied, violence persists as a form of material presence.
At the same time, the work reveals an insistence on processes of healing, which carry the risk that scars
may become keloids: repair overflows through excess, rendering the memory of trauma more visible, and more piercing, than the traumatic episode itself. Voliakovsky’s interest in the transformation of objects and bodies, together with the visibility of sutures, reappears in the photographs. […]
[…] En su nueva serie, Reparar hasta deformar, el foco se desplaza más allá de esa corporalidad inmediata hacia un conjunto de obras que exploran esos procesos de reparación. En este contexto, el concepto de «segunda piel» adquiere centralidad, entendido como una extensión sensible del cuerpo y como archivo viviente donde cada cicatriz y cada marca no sólo remiten a una experiencia pasada, sino que actúan como fuerzas dinámicas que impulsan la necesidad de reconstituirse. Así, Voliakovsky concibe la reparación no como retorno a un estado originario de integridad, sino como práctica crítica de transformación y persistencia.
La artista propone una lectura de la historiografía de los cuerpos inscrita sobre y dentro de la piel, con especial atención a los cuerpos reproductivos como espacios atravesados por lógicas de violencia y extractivismo, aunque sin restringir su análisis exclusivamente a ellos. En este marco, presenta dos piezas realizadas con fragmentos de cuero desechados por la industria peletera. Dos estructuras de metal quirúrgico tensan con firmeza estos retazos despojados de su forma originaria, donde las huellas de traumas pasados se superponen y reactivan. Son cuerpos exhaustos, de los que, aun después de haber sido completamente vaciados, la violencia persiste como forma de presencia material.
Por otro lado, la obra expone la fijación en los procesos de curación, que conlleva el riesgo de que las cicatrices devengan queloides: la reparación se desborda por exceso, haciendo que la memoria del trauma se torne más visible y más punzante que el propio episodio traumático. El interés de Voliakovsky por la transformación de objetos y cuerpos, junto con la visibilización de las suturas, reaparece en las fotografías. […]